Viajar con tu gato en coche sin que se convierta en una odisea

Viajar con tu gato en coche sin que se convierta en una odisea
10 julio, 2019 Sara

Como ya te habrás podido imaginar, es bastante difícil encontrarse con un gato amigo de los viajes. La mayoría de los felinos no se llevan bien con los coches y muchos dueños prefieren dejarles en casa con amigos o cuidadores. Sin embargo, hay algunos trucos que nos pueden ayudar a calmar a nuestro gato y adaptarnos para poder viajar con él.

Recomendaciones para viajar en coche con tu gato

Busca un buen transportín

Parece algo muy básico pero hay que mencionarlo. El transportín es un elemento fundamental en cualquier viaje con animales y elegir uno en el que tu mascota de sienta cómoda es primordial. En el caso de los gatos, los veterinarios recomiendan los que son rígidos con rejillas, ya que son más seguros. Por supuesto, debe estar homologado y ser lo suficientemente grande como para que tu gatete pueda tumbarse y darse la vuelta con relativa comodidad. Si el espacio del transportín es muy reducido, esto será un motivo fundamental de estrés para tu mascota.

En cuanto a su colocación, lo primordial es que esté bien sujeto en el coche, ya sea en los asientos traseros usando el cinturón de seguridad o en el suelo detrás de los asientos delanteros. En cualquiera de los espacios debemos asegurarnos de que en ningún momento nuestro gato está recibiendo directamente la corriente del aire acondicionado o de la calefacción.

Evita sonidos estridentes

En la medida de lo posible tenemos que intentar que nuestro gato este tranquilo y para ello conviene mantener el volumen de la música bajo y las ventanillas subidas. Hablarle de vez en cuando con un tono de voz suave también le ayudará a calmarse.

Considera usar sedantes o feromonas

Nadie conoce a tu gato mejor que tú. Si ya sabes que el viaje le supondrá una mala experiencia, consulta con el veterinario la utilización de un sedante ligero para que se calme o incluso rociar con feromonas sintéticas el interior del coche o transportín, media o una hora antes de comenzar el viaje. Estas feromonas se suelen vender en spray y simulan a las que segrega la madre durante la época de lactancia, ayudando así a conectar con un momento más placentero y por lo tanto relajarse.

No alteres el horario de comidas

En la medida de lo posible, intenta que las paradas de descanso en el viaje coincidan con las horas habituales de comer de tu mascota. De esta manera le ayudarás a reducir su sensación de malestar o mareo.

Darle de comer al menos tres horas antes de comenzar a viajar también puede ayudar a reducir o evitar los mareos e incluso puedes usar una tela para tapar el transportín para que se encuentre mejor.

No te olvides de su seguridad

Por supuesto, es esencial llevar siempre contigo la cartilla sanitaria del gato, su microchip y todas sus vacunaciones y desparasitaciones al día. Consulta con tu veterinario siempre antes de hacer un viaje.

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