Cuándo llevar a mi gato al veterinario: Consejos para evitar un mal trago

Cuándo llevar a mi gato al veterinario: Consejos para evitar un mal trago
27 marzo, 2019 Cremascota

Los gatos son especialmente sensibles a los cambios. Muchos felinos domésticos no están acostumbrados siquiera a salir de casa por lo que una visita al veterinario puede resultar especialmente estresante. Sin embargo, la salud de tu mascota es importante, por eso, aunque a tu gato no le haga mucha gracia, debes tener en cuenta que hay momentos en los que es necesario hacer una visita al veterinario. Te explicamos cómo y cuándo llevar a tu gato al veterinario sin morir en el intento.

Cuándo llevar a mi gato al veterinario: Consejos para evitar un mal trago

Muchas personas piensan que un gato casero apenas necesita ir al veterinario. Si no sale de casa, no tiene contacto con otros animales o no ha sufrido un accidente, ¿para qué llevarlo?

Sin embargo, somos responsables de la salud y el bienestar de nuestro gato y por lo tanto existen momentos en los que puede haber razones de peso para llevarle al veterinario.

Cuándo debo llevar mi gato al veterinario

Existen razones evidentes y claras para llevar a tu gato al veterinario:

  • Si ha sufrido un accidente.
  • Para poner las vacunas necesarias, la mayoría de ellas, cuando es un cachorro.
  • Si sufre algún tipo de enfermedad que requiera seguimiento o un tratamiento específico.
  • En una fase de edad avanzada es necesario realizar revisiones geriátricas que permitan detectar cualquier tipo de enfermedad o anomalía.

Además de esto, existen síntomas que pueden alertarnos de que nuestro gato está enfermo y de que por tanto, es necesario acudir al veterinario.

Posibles síntomas de enfermedad en un gato

Cuándo llevar a mi gato al veterinario: Consejos para evitar un mal trago

Notas cambios en la comunicación con tu gato

Aunque cada cual tiene su carácter, los gatos suelen ser animales muy comunicativos. Por eso, si detectas que no quiere estar contigo y está especialmente reacio al contacto, o todo lo contrario, que maúlla más de lo normal y no lo hace de forma cariñosa, puede ser síntoma de que algo le sucede.

Falta de apetito

Si tu gato se niega a comer durante más de dos días puede ser síntoma de algún tipo de enfermedad. La más común es la lipidosis hepática, una enfermedad relacionada con el hígado.

Cambios en su arenero

Es bastante común que cuando un gato está enfermo se niegue a orinar dentro del arenero. Igualmente cualquier cambio en la consistencia, olor o frecuencias de sus cacas puede indicarnos que algo no anda bien.

Pérdida excesiva de pelo

La pérdida de pelo en los gatos es algo bastante normal y al igual que les sucede a las personas es algo que varía según la época del año.

Sin embargo, si notas que la pérdida del pelo es excesiva o que incluso quedan pequeñas calvas al descubierto, no dudes en llevar a tu gato al veterinario.

Cómo minimizar el estrés de tu gato al visitar el veterinario

Cuándo llevar a mi gato al veterinario: Consejos para evitar un mal trago

Aquí van algunos consejos para que la visita al veterinario con tu gato no se convierta en una mala experiencia:

  • Acostúmbrale unos días antes a meterse en el transportín.
  • Cuando estés en la consulta, deja que sea tu propio gato el que salga del transportín, no le obligues.
  • Acarícialo para que se relaje con tu compañía y se sienta seguro.
  • Háblale en un tono de voz tranquilo. Si te nota alterado se pondrá más nervioso.

Recuerda que la salud de tu mascota es lo más importante, ante cualquier síntoma anómalo, no dudes en llevar a tu gato al veterinario.