Dhiba

Estuve el día que tu madre te trajo al mundo, desde pequeña tenias mucha energía, tenias mucha alegría en tu ojos. Disfrutabas todo el tiempo de tu vida. Sentía tu cariño cada vez que llegaba a casa. Es difícil saber que la alegría que había en casa se ha marchado. Jamás olvidaré todo lo dulce que fuiste y lo cariñosa que eras. Nos volveremos a ver princesa loba. Gracias por todo ese cariño, por esa mirada profunda que lo decías todo. Gracias mi niña, mi Dhiba.

«Pueden sorprendernos los viajes que emprendemos y las personas que nos acompañan; pero a menudo, son los viajes más difíciles los que revelan quiénes somos, de qué somos capaces y, a quiénes armamos».

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