Chikillo

Mi amor bonito, te fuiste dejándonos una gran tristeza en nuestros corazones, pero sé que hoy estás en el cielo jugando con más perritos a tu lado y que no te sentirás solo.
Recuerdo un 24 de diciembre cuando llegaste a casa a llenarnos de mucha felicidad. No sabíamos que hacer porque nuestros padres no nos dejaban tener perros en casa, pero al final te vieron con tanta inocencia tuya que no tuvieran otra opción que acogerte con los brazos abiertos; desde ese día fuiste ya un integrante más de la familia donde nos acompañaste a tantas aventuras que nunca lo olvidaremos.

Espero que hayas sido un niño muy feliz como lo fuimos contigo.
Adiós mi bebé hermoso, siempre te recordaremos con mucho amor.

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