Milú

Milú cariño, no mires atrás, corre, corre rápido que te espera Elvis para que volváis a jugar juntos. Esperaba con todo mi alma que el lunes volvieras a casa a darme besos y volverás, claro que volverás, pero ya sin besos, solo despedida. Tengo el corazón roto pero doy gracias que ayer pude estar contigo dándote besos y achuchones y tú me movías el rabete y te apoyabas en mi brazo. Gracias Cris veterinaria por preocuparte tanto por mi niño, por tus lagrimas y tu abrazo y gracias a Soraya y a Gema por todo vuestro cariño. Gracias a Cremascota por su trabajo, por su humanidad y por tratarte con tanto tanta delicadeza en tu último adiós. Gracias

 

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