Oken

Oken mi querido amigo; parece que fue ayer cuando estabas saltando para que te cogiera en mis brazos. Tengo tanto que agradecerte y tanto sentimiento que entregarte que mi corazón vibra y resuenan dos palabras con toda su fuerza, AMOR Y SONRISAS. Gracias mi querido amigo por todo lo que nos enseñaste, por tanto que hemos compartido y vivido juntos, por demostrarnos cada instante de tu vida lo que significa esa parte tan importante que los humanos olvidamos fácilmente que es amar incondicionalmente. Tu nos enseñaste, nos cuidaste, nos protegiste y tú mi querido Oken nos llenaste de amor.

Eres entre todas mis mascotas la más singular y especial aunque cada una a su manera también lo fueron, pero tu afecto, tus sonrisas, podía sentir hasta tu corazón latiendo cuando te subías al sofá conmigo. Cuidaste de mis niños y es más, a todos los niños que veías en el parque les ibas a saludar y a todos protegías. Qué bendición que llegaste a conocer a mi bebe Ismael y estuviste con el 13 meses chupándole los pies y regalándole tus bellas sonrisas. Cuánta lealtad y compañía les brindaste a Adrián y Lucía… cuantos momentos de juegos y compañía. Tanto que agradecerte amigo mío y no solo a ti, también al universo que hizo posible que coincidiéramos en esta preciosa vida y que pudiéramos gozar de tu preciosa energía. Te fuiste de la mejor manera posible, rodeado de amor y en compañía de tus Papis humanos y Papi humano susurrándote durante 4 horas la gratitud que sentíamos y teníamos por compartir contigo, tu Papá, tu Mamá, Sonia, Adri, Luci, Ismael; todos tenían mucho que decirte y teníamos poco tiempo para decírtelo y compartirlo, pero te lo llevaste en tu corazón.

Te amamos mi gran amigo Oken y volveremos a encontrarnos y no te quepa duda que te volveré a morder en tus cachetes rositas. Gracias por ser autentico. Vete en libertad y disfruta. lo conseguiste. TE AMAMOS

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